Me encaminaba a mi trabajo cuando me choque con un chico de mi edad, alto, fuerte y muy guapo. Resulto que trabajaba en la misma empresa que yo. Y así nos conocimos. Pasaron los meses y un día me encontré una rosa en mi mesa de trabajo, había una nota, decía así,
Quedamos esta noche en el restaurante francés a las ocho.
Yo no sabia que ponerme pero no se como me las apañe muy bien. Al llegar al restaurante me quede en la puerta, me decidí y entré.
A unos pocos pasos de la entrada había una mesa con un solo ocupante que me hacia senas con la mano. No era el chico con el que choque, era mi jefe, me quede petrificada. Algo raro había. Me dijo que no era el, que el estaba esperando a su mujer, que susto me lleve. Había otra mesa con un solo ocupante y esa si que era, el chico con el que me choque. Resulto que se llamaba Jordán. Comenzamos a salir en secreto, pero un día, después de mas de un tiempo de relaciones, me pidió matrimonio. Estaba loca por ese chico,y acepte. Fue fantástico. Tuvimos tres hijos, pero Jordán no llego a conocer a sus nietos, le dio un ataque al corazón. Hora estoy esperando a que me llegue la hora, para así reunirme con el, tal vez en un mundo mejor.
hay algunas faltas, pero el teclado no me va muy bien, tened en cuenta mi edad y corregir a una futura escritora.

Noticias
